Mirones


Por José Luis Peira

Capitalismo es pagar por hacer publicidad. Esa rotunda y acertada sentencia es la reflexión de un abatido adolescente plagado de logotipos y marcas registradas por toda su indumentaria, así ilustra ese filósofo gráfico de nombre de guerra “El Roto” una verdad tan indiscutible como evidente, y desafortunadamente tan cotidiana que apenas somos conscientes de ello. Sí amigos, los defectos crónicos tienen el problema añadido de que nos habituamos a convivir con ellos y apenas los percibimos como tales.

Exhibimos impúdicamente, pagando por anticipado, camisetas de Voguez, gorritas de Nique, zapatillas Adidades, botas Belize Jack, bolsos de Loebbe y presumimos estúpidamente de nuestro reloj Trolex  añadiendo cuanto nos costó, porque todo necio confunde valor y precio. Y bien, de todo este juego están encantados, entre otros, todos esos comercios que la marcha “Sólo Vengo a Mirar” visitó el jueves tres de enero. Sospecho que en la especie comercial hay una mirada práctica que detecta a sus posibles presas, un ciudadano con evidentes marcas comerciales es una buena posible presa (o cliente, llámesele como se quiera).

En cierto y reconocido comercio, y de este sí voy a dar nombre; El Corte Inglés, se puede uno pasear tranquilamente con un visible logo de cualquier marca mercantil sin ser importunado más allá de la molestia de los vendedores a comisión que nos aseguran que el marrón se lleva mucho y la pata de gallo nos va. Sin embargo, como se pudo comprobar el día tres, una muestra de descontento social lo interpretan sus anticuerpos como una alarma que activa sus defensas, y he aquí que raudo aparecieron una suerte de perros de presa que a la voz de su amo impidieron que unos ciudadanos manifestasen abiertamente que esa tarde no serían clientes.

Pues bien, creo que nos han dado un nuevo argumento para esta guerra. Llevo años pensando que la solución (¿final?) pasaría por algún modo de huelgas de consumo, ya que de las otras están tan vacunados que se pueden orinar encima de ellas entre puro y puro. No consumir les jode. Puede parecer éste un gesto algo alejado de nuestras reclamaciones a consejerías y parlamentarios, pero no, son todos cabezas de la misma hydra, yo diría más; los políticos son el brazo secular del monstruo, meros títeres prescindibles e intercambiables.

No podemos dejar de comprar o consumir combustible, pañales, electricidad, pero sí podemos (y debemos) escoger donde hacerlo. Si aunamos nuestras fuerzas en un solo punto el golpe tendrá más fuerza, diez o doce mosquitos son algo molesto, pero si todos pican en el mismo punto deberemos ir a urgencias. Quizás les demos qué pensar. El Corte Inglés, con su intransigencia, nos señala el camino, descartemos su planta joven, sus tejidos y novedades y su maldita confección de señora de nuestra cuenta de gastos. Invito a correr la voz y tratar de organizar una cascada. Soñemos: una quinta parte de los empleados públicos sumamos casi medio millón de ciudadanos, ¿os imagináis que todos esos dejáramos de consumir allí? Habría que incluir a todas sus tiendas satélites, Hipercor, Corty, etc. Insisto, invito a correr la voz, y ser consecuentes, ellos nos declaran la guerra, que se metan los corticoles por la cuenta de resultados.

Y a todos los que esa tarde recorristeis las zonas comerciales de Oviedo, uno por uno, os mando un fuerte abrazo.

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Solidaridad en la mani de Xixón


Por Emilio Rabanal Menéndez

Para compensar la parquedad informativa mediática que quizás no ponga de especial relieve que en Asturies tuvimos ayer nada menos que dos manifestaciones, una por la tarde a la que acudimos tod@s y una por la mañana, en Xixón desde la plaza del Humedal, a la que acudimos menos, fue una pena que no le diéramos tod@s la difusión que se merecía y que, en cierta manera, fuésemos cómplices de esa parquedad a la que aludo. A pesar de ello, la mani de Xixón contó con una buena participación, no me atrevería a ponerle un número a l@s que fuimos, pero quizás andaríamos cerca de los diez mil pues la plaza del Náutico donde acabamos estaba llena y sobrepasada. Cabe destacar el final de la manifestación donde, además de intervenir los portavoces de los sindicatos convocantes se contó con el testimonio de algún otro colectivo de gente afectada por la brutalidad empresarial de despidos y cierres a la que nos acostumbran últimamente, especialmente emotivo fue el testimonio de una madre de un discapacitado despedido junto a más de una centena de compañer@s discapacitad@s que formaban parte de APTA (Centro Especial de Empleo de Gijón y controlado por la corporación ONCE).

Destacaría de esta manifestación lo que vino después de finalizarla y es que el grueso de la manifestación, sin apenas deserciones, se dirigió a la Comisaría de Policía del Natahoyo para solidarizarse y exigir la puesta de libertad de cuatro sindicalistas detenidos y que habían participado en piquetes por la mañana, independientemente de que su detención estuviese justificada o no según el ordenamiento legal vigente, de ello los tribunales de justicia decidirán, a quienes íbamos allí nos era ajeno el principio individualista, que comúnmente se asume en nuestros hábitos sociales, de que cada uno cargue con lo suyo y asuma las consecuencias. Allí los organizadores animaron a permanecer a los presentes hasta la liberación de los compañeros detenidos porque… otro día quizás cualquiera de nosotr@s pudiéramos estar en similar situación. ¿Recordáis aquella famosa sentencia atribuida a Bertolt Brecht: «primero se llevaron… como yo no era… ahora me llevan a mí»? Allí estuvimos un buen número de gente a pie de Comisaría, en una actitud conjunta de civismo y solidaridad, hasta que al fin, entre aplausos, fueron liberados sobre las cuatro y veinte, más de cuatro horas desde que salimos del Humedal.

La esencia del sindicalismo, sus orígenes se fundaron en un valor esencial para el bienestar social como es la solidaridad. La misma esencia de los servicios públicos de las Administraciones Públicas se basan en eso: en la solidaridad y la justicia social, esos servicios que muchos intereses privados, dispuestos a hacer negocio hasta con sus madres si hiciera falta, pretenden menguarlos o desaparecerlos para su beneficio. Quizás el mundo sindical haya perdido parte de esa esencia primigenia que los constituyó, pero creo que es justo reconocer que algo queda y el denostar su labor también es el objetivo de quienes quieren deshacer lo público, porque les molestan para llevar a buen puerto sus objetivos lucrativos. Quizás deberíamos ser más reflexivos y considerar más nuestras generalizaciones (de meter a todo el mundo en el mismo saco, no en el más bonito precisamente) cuando las realizamos y así contribuir a la demagogia que poco contribuye a nuestra propia convivencia y a una futura sociedad de bienestar a la que aspiramos.

Porque aún sigue habiendo gente honesta en el mundo sindical y que cree en lo que hace. Que no se pretenda ver que, porque hablo de la mani de Xixón, no hubiera sobrados y múltiples ejemplos en la de Uviéu, para poner coto a interesadas interpretaciones, para mí la actividad sindical, sea de la organización que sea, me resulta digna de respeto y necesaria para el conjunto de la sociedad. Esa gente honesta muchas veces echa de menos un valor que también fue la esencia en el propio origen sindical: el compromiso, así esa gente muchas veces se encuentra sola y saturada en su labor. Es muy fácil criticar, pero cuesta remangarse y ponerse manos a la obra, afrontar las dificultades, hacer grandes esfuerzos y echar mucho tiempo y ver que el resultado es muy pobre o contrario al que esperas, recibir críticas a pesar de todo lo anterior y tener que poner buena cara y, cuando tercia, echar un cable cuando necesitan de tu ayuda.

Huelga General Ciudadana


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Sobre la posición de CSIF ante la Huelga General


Por Emilio Rabanal Menéndez

La posición del CSIF ante la huelga, por hacer una imagen gráfica, es similar a la de un equilibrista en la cuerda floja, que al final hasta se adivina que acaba cayendo, dicho de otro modo, no se coge ni con pinzas. Dicho de manera sensitiva, huele, emite tufillo de determinado sesgo político. Reflexiones como decir que la huelga tiene un “componente político” es tanto como decirnos nada o bien la idea de pretendernos como unos seres simples pues el solo hecho de manifestarse públicamente es tomar una determinada posición política, que es lo que ellos hacen y, desde luego, lo que hago yo en este momento desde mi libre opinión.

Resulta simplista plantear que la huelga está capitalizada por determinados partidos políticos o sindicatos mayoritarios, cuando se apoya desde numerosas organizaciones sociales, sindicales y grupos de trabajador@s, incluso muchos de ell@s críticos con esas antedichas organizaciones institucionales.

Resulta muy bonito ir de la mano de l@s emplead@s públic@s en las manifestaciones y marchas negras, compartiendo consignas, cuando en este momento crucial se nos deja abandonad@s en una huelga que, no perdamos la referencia, no es exclusiva de nuestro país sino que se convoca en un ámbito mucho más amplio, en el europeo, ante la grave ofensiva que padecemos por parte del sector financiero y de determinadas políticas neoliberales que nos abocaron a un callejón de complicada salida, a ninguno de estos responsables de la crisis se les exige responsabilidades, es más, no sólo salen indemnes sino reforzados, insistiendo en sus nefastas políticas. Estas consignas, que en nuestras manifestaciones comparte oportunistamente el CSIF y de las que se olvida en su comunicado de no apoyo, hablan de la pérdida vergonzante de nuestros derechos laborales, de los presentes y venideros despidos injustificados e injustificables de emplead@s públic@s, de la precarización galopante de los servicios a la ciudadanía y del negocio que se está haciendo con el patrimonio público a beneficio de los lobbys privados y amigos políticos a los que este sindicato “independiente” pareciera que les estuviera haciendo un favor. Tras esta política demoledora y seguidista de determinados intereses privados, respaldada por los sucesivos gobiernos de este país, en el ámbito estatal y autonómico, resulta cínico y hasta mezquino que este sindicato “independiente” nos hable de posibilidad real o hipotética de diálogo o de negociación. El diálogo vendrá tras enfrentar la debida lucha, la protesta y la reivindicación de l@s trabajador@s que mañana ejerceremos. Del paternalismo, que pareciera sugerirnos el CSIF, nunca surgió una sociedad más justa y equitativa. Tras la posición del CSIF no veo más que un fomento de la desmovilización que padecemos en las diferentes Administraciones, precisamente en el momento que más necesitamos de acciones y de propuestas renovadoras.

Programa de Manifestaciones para mañana


12:00 Manifestación en Gijón, salida Plaza del Humedal. Convocada por los sindicatos CSI, CGT, CNT y SUATEA.

18:00 Manifestación en Oviedo, salida Plaza de América. Convocada por los sindicatos CC.OO, UGT y USO.

17:30 Convocatoria desde la CSOA La Madreña, a la que se vinculan otros colectivos sociales alternativos, para incorporarse a la cola de la manifestación en Oviedo como Bloque Crítico. El punto de encuentro es en la Avenida de Galicia.